Anoche Lisipo, la Voz de Glauco volvió a resonar entre los arenales de éste que es ahora mi refugio en Ébia. Anoche sí, otra vez la espuma del Egeo se tiñó para traerlo a las puertas que guarecen mi exilio de Queronea …
…Yo ya le creía de nuevo inmerso metamorfo y sumergido junto a Tetis y Océano, ¡Qué vano era tal pensamiento! Ufano, supuse que los lienzos de sus vientos estarían ahora silenciosamente huérfanos, pues no había vuelto a saber de él ni de la terrible cólera de sus voces desde antes del nacimiento de la última de mis hijas...
… Pero no, mitad hombre y mitad monstruo, anoche pude enfrentarme de nuevo a su rostro y a su sombra. De nuevo a su tribulación. Sin embargo anoche todo fue mucho mas allá y me llamó. Bramó mi nombre y lo que más me atemoriza: su llamada resultó para mi demasiado familiar, sobretodo al oír su tratamiento...
…¡Óyeme, mortal! ¡Mestrio Plutarco! ¡He vuelto! Y volveré muchas de las próximas noches a ponerle voz a tus madrugadas...
… ¡Tú lo has dicho! Para saber hablar, es preciso saber escuchar y en eso te convoco ahora… a nuestros próximos encuentros a los que abré de verte acudir raudo y presto. La llamada de las Voces de Glauco...
… En ellas hay una parte inmortal y una parte inmoral, casi siempre perteneciente a los hombres. Déjame compartir contigo las que son otras Vidas Paralelas de ahora y de siempre.
… Pronto, al bramido de las olas ¡Mestrio aquí te espero!
…Yo ya le creía de nuevo inmerso metamorfo y sumergido junto a Tetis y Océano, ¡Qué vano era tal pensamiento! Ufano, supuse que los lienzos de sus vientos estarían ahora silenciosamente huérfanos, pues no había vuelto a saber de él ni de la terrible cólera de sus voces desde antes del nacimiento de la última de mis hijas...
… Pero no, mitad hombre y mitad monstruo, anoche pude enfrentarme de nuevo a su rostro y a su sombra. De nuevo a su tribulación. Sin embargo anoche todo fue mucho mas allá y me llamó. Bramó mi nombre y lo que más me atemoriza: su llamada resultó para mi demasiado familiar, sobretodo al oír su tratamiento...
…¡Óyeme, mortal! ¡Mestrio Plutarco! ¡He vuelto! Y volveré muchas de las próximas noches a ponerle voz a tus madrugadas...
… ¡Tú lo has dicho! Para saber hablar, es preciso saber escuchar y en eso te convoco ahora… a nuestros próximos encuentros a los que abré de verte acudir raudo y presto. La llamada de las Voces de Glauco...
… En ellas hay una parte inmortal y una parte inmoral, casi siempre perteneciente a los hombres. Déjame compartir contigo las que son otras Vidas Paralelas de ahora y de siempre.
… Pronto, al bramido de las olas ¡Mestrio aquí te espero!